Curso: Pedagogía Teresiana
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Por P. Julio Cesar Rincón Gloria. OCD
(continuación)
LA PEDAGOGIA DE DIOS EN TERESA DE JESÚS
La pedagogía de Dios en Teresa de Jesús se centra en el aprendizaje y educación en el trato. Dios tiene la iniciativa de iniciar en Teresa una experiencia nueva, de amistad. Para ella educar-se en un nuevo lenguaje de Dios y será todo un aprendizaje cotidiano, de años, donde aprenderá a ser amiga. Lo que contempla Dios en Teresa es la posibilidad y capacidad para la comunicación que establecieron desde antes. Siendo pequeña Teresa, descubrió, sin saberlo, el don de la amistad en Dios que quedó grabada en su corazón y llega a expresar con deseos de una unión eterna ¡para siempre, siempre, siempre!, donde un camino de verdad marcó su vida y se quedó imprimido1 dentro de ella, en su interior.
Dios contempla en Teresa la fuerza de un corazón que, en el principio del encuentro con El, tocó a Teresa amándola. Los grandes deseos de niña, de ir a tierra de moros para que los descabezasen será después un martirio distinto, del aprendizaje del amor-amistad con Dios por medio del trato en el ejercicio continuo de la renuncia de sí, de la salida de sí. Por ello, Dios no olvida lo que sucede en los secretos íntimos del ser ante la experiencia de trato que se vive desde lo más natural y puro cuando acontece Dios e inicia a despertar2 en el amor desde los principios de la vida consciente de cada ser humano.
Dios tiene que recor4dar a Teresa este primer trato que ya había experimentado desde antes. El quiere hacerse presente de muchas formas en Teresa para que ella cobre conciencia de lo que ya se había acostumbrado, al lenguaje de Dios dentro por medio del trato.
Dios en su pedagogía busca de mil maneras mirando y remirando3 por donde puede hacer para que Teresa vuelva a fijar su mirada en El. La mirada es la clave de la intimidad. El centro, donde Dios mora, el interior de Teresa es en donde se da las miradas de amistad que reflejan una profunda conciencia de lo que se es: Dios y Teresa. Dios busca que Teresa sea del todo para El y El el todo para ella. Decimos que a través de los ojos podemos ver el alma. La mirada tiene un objetivo educador, descubrir el centro del otro para adentrarse en conocerle. Dios quiere que Teresa reconozca esa mirada de amor, ternura, misericordia que vivió en los primeros encuentros de la vida. Teresa busca esa mirada, pero no sabe dónde encontrarla porque en la exterioridad ha encontrado otras miradas que han perturbado la mirada de Dios.
Dios es paciente. El tiene el talante como amigo para sufrir4 por lo que ama, y desea con esperanza tener como fin: la amistad con Teresa. En cambio Teresa hace hasta lo imposible por no defraudar esa amistad que marcó su interior y no dejaba de tener gran temor de Dios cuando le ofendía; procuraba confesarme con brevedad5. Teresa, recordará el acontecer de un despertar distinto al que estaba acostumbrada, comencé a traer galas ya desear en contentar en parecer bien, mucho cuidado de manos y cabello y olores y todas las vanidades que en esto podía tener… ahora veo cuán malo debía de ser6… malas compañías7… honra8… de una experiencia de amor, amistad, virtud, da un giro su vida a un gran temor de Dios9. El trato de Teresa cambia a un temor servil con Dios. Una imagen distinta de lo que de niña había experimentado dentro: una verdad. La relación cambiará hasta que se mude este temor en amor. Dios en su insistencia interviene en la vida de Teresa, y, El está más ganoso en disponerla para el estado… mejor10.
¿Cómo hará Dios para que Teresa decida y descubra el mejor medio para que ella sea toda de El? Dios… andaba disponiendo para el estado en que se quiso servir de mí, que sin quererlo yo, me forzó a que me hiciese fuerza11. Como verdadero Amador. Dios quiere conquistar a Teresa. Teresa hace una lectura de las intervenciones de Dios diciendo…poco a poco me determiné a forzarme para tomarle12. Es más fuerte la presencia de Dios que sus mismos deseos que en esos tiempos tenía Teresa, no sabía cual camino tomar, más una realidad se le impone, fue forzada a entregarse, no con un gusto natural a ser monja.
La naturalidad y la disponibilidad hacen despertar en Teresa la comprensión de un llamado y de una intervención de Dios que le suscita claridad y sentido lo que está realizando. Experimenta nuevas fuerzas al darse cuenta que el Señor …me dio a entender cómo favorece a lo que se hacen fuerza para servirle…13 Ante la determinación de tomar el estado que Dios forzó a Teresa para tomarle, dice ella misma: en tomando el hábito… a la hora me dio un gran contento de tener aquel estado, que nunca jamás me faltó hasta hoy; y mudó Dios la sequedad que tenía mi alma en grandísima ternura14.
Inicia en Teresa un camino nuevo, una vida nueva, el Carmelo de la encarnación, donde acontecerán grandes momentos en el trato con Dios. Ella, en un período largo –dieciocho años- se dejará educar por Dios en su pedagogía donde se irán de la mano dos descubrimientos: el conocimiento de sí, quién es Teresa; y el conocimiento de Dios, su verdad.
Teresa se dará cuenta, al momento de iniciar un camino de vida espiritual, propio de una mujer que se adentra en el camino de la consagración, de que existen dos realidades en ella: la lucha de entablar-armonizar dos mundos, el interno y el externo. La batalla, la guerra, lo irá descubriendo. Mientras se adentra dentro de sí, más obstáculos tiene. Más crisis descubre. Grandes enfermedades tiene. Se le presentan diversas tentaciones, etc..
Empieza el camino de concertar dos mundos: Dios o el mundo. Teresa es amiga de buenos libros15, la educación recibida en su infancia le había despertado el gusto por la lectura, tomará este valor educativo que ya tenía para aprender el lenguaje nuevo de Dios. Se encuentra un con libro que la ayudará a redescubrir lo que ya había Dios educado en su interior, este libro se llama Tercer Abecedario16, que trata de enseñar oración de recogimiento17 y comenzará a tener ratos de soledad y a confesarme a menudo y comenzar aquel camino, teniendo aquel libro por maestro18.
En el ejercicio constante y la determinación de no solo leer este libro Tercer Abecedario, sino de seguirlo con todas sus fuerzas, va Teresa utilizando los medios que Dios le va ofreciendo para que ella se adentre a sí para encontrarle a El. El primer modo de oración será de recogimiento. Inicia un despertar en Teresa una nueva forma de experimentar a Dios, va constatando que pasa algo en su interior, y Dios comienza a darle tantas mercedes… a regalarme tanto por este camino, que me hacía de darme oración de quietud, y alguna vez llegaba a unión19. Dios toca a Teresa en lo más hondo de su ser: el centro y mitad. Un trato nuevo, tierra de amor-amistad. Cuando se experimenta el amor, la amistad, hacen unos efectos que Teresa descubrió y nos lo narra quedaban unos efectos tan grandes… me parece traía el mundo debajo de los pues20. Ese trato, por más que en su vida, durante largos años, pueda haber experimentado otros tratos de amor, de amistad, son incomparables por la manera como Dios los realiza y los ejecuta en bien de la persona. Quedan impresos en el ser como una verdad.
La perseverancia en la oración, será un eje motivador en Teresa. Ella descubre que por este medio puede alcanzar grandes cosas. Al adquirir este modo de oración de recogimiento, dado por Dios, empieza a tener la tentación de querer educarse por sí misma, no por Dios. El recogimiento no centra la atención en el discurrir o en el pensar, sino en el amor, experiencia que todavía no tendrá clara, Teresa en su camino orante. Por ello, gran dificultad será el discurrir sin poner la voluntad (el amor) en la oración, pues será un cansancio concentrar la atención en este modo de oración, Ella empieza a …traer a Jesucristo, nuestro Bien y Señor dentro de mí presente… le representaba en el interior…. Procuraba traer la humanidad del señor21. Se centra Teresa en este modo nuevo de oración en el inicio de la meditación en la vida de Cristo y, todavía no en el amarle, acompañarle, como será después en la oración de quietud. Ante el intento de concentrarse para recogerse se ayudará por medio de buenos libros y tendrá presente a Jesús humano. La lectura en la oración, al menos al principio le ayudó a perseverar en la oración y alcanzar, en determinados momentos, un recogimiento.
Sin embargo, uno de los frutos en esta novedad orante por donde Dios acompaña a Teresa, y en el constante traer a Jesucristo dentro, va perfilándose una manera de vivir distinta. Una nueva conciencia de sí, de los demás, de Dios. Ella descubre que lo que va provocando este modo de orar será más pureza de conciencia22. Ya no pasará Dios desapercibido en su forma de educar, sino despierta en Teresa la necesidad de dejarse hacer por El. Inicia un camino de rectitud y sinceridad para con Dios.
A los 50 años de vida, Teresa toma un momento de conciencia y descubre que en verdad proveyó el Señor que ya no hallase quien me enseñase… porque fuera imposible perseverar dieciocho años23. Reconoce a Dios su acción, participación y educación es rendirle tributo a quien tanto hace y que sin El es imposible seguir adelante, para Teresa esta actitud hace crecer en la humildad. Ella no se siente acompañada por ningún confesor… reconoce que no caminaba sola, sino Dios es compañía y nunca deja a quien ama.
Por más esfuerzos personales que Teresa realizaba, ella se da cuenta de que estaba sucediendo algo en su vida que no podría lograr por si misma sino por las mercedes de Dios, y por estas reconoce que, a pesar de sus ruines e imperfectas que fueren sus obras, este Señor mío las iva mejorando y perfeccionando y dando valor, y los males y pecados escondía…24 Teresa descubre la pedagogía de Dios. A El no le interesa cuantos errores, pecados, debilidades tenga quien desee amarle, sino ve lo bueno y las posibilidades en quien ha puesto su confianza y esperanza por la amistad. El confía en el hombre. Es El quien nos muestra hasta donde puede hacer para que el trato sea de amor-amistad. Este es el Gran pedagogo que Teresa se deja admirar y expresar espantada de la gran bondad de Dios y regalándose mi alma de ver su magnificencia y misericordia…25
Recordará Teresa sus años de noviciado. Años de desasosiegos, promesas, ilusiones, deseos… porque estaba tan puesta en ganar bienes eternos… porque aún no tenía –a mi parecer-, amor de Dios, como después que comencé a tener oración me parecía a mi le he tenido…26 Dios oye a Teresa ante sus peticiones y cae enferma donde tiene que salir del convento a casa de su hermana Juana. Ahí experimentará como comenzó el demonio a descomponer mi alma, aunque Dios sacó de ello harto bien27. Realidades crudas que Teresa vivió en aquellos tiempos.
Ella hará una acotación al tema: la importancia de los confesores. Criterios teresianos para un buen confesor: buena calidad y entendimiento… letrado… buen letrado nunca me engañó… me desengañó de cosas…28 En cambio, las señales de un mal confesor: gran daño hacen… no basta que sean virtuosos y de santas costumbres… ni ellas se fían de sí… no deben engañar si no saben más… era cosa ancha lo que me decían y de más libertad… confusión en los confesores lo que era pecado venial decíanme que no era ninguna; lo que era gravísimo mortal, que era venial… esto me hizo tanto daño…29 Este es un gran mal porque yo engañe a otras hartas con decirle lo mismo que a mí me habían dicho.30
Volviendo al tema, en esta enfermedad en Teresa vendrá una lucha que le costará años de educar en su vida: la voluntad. Afecciones en extremo… gusto al trato cosas de Dios… ser agradecida y tener ley a quien me quería… mostrar más amor… etc… En los primeros tiernos años de ser religiosa fue descubriendo su capacidad amar, un trato distinto, no con Dios, sino con las criaturas. Donde su voluntad se inclinó a las criaturas de una manera como dice ella no la afección de ésta mala, mas de demasiada afección venía a no ser buena31.. Viendo como en una película estos sucesos que le vinieron grandes males ella se dará cuenta, ahora me espanto y tengo por gran merced del Señor la paciencia que su Majestad me dio, que se veía claro venir de El32. Para poder amar a Dios, en algunas ocasiones, nos educamos en el amor humano y así aprendemos a distinguir entre el amor de Dios y el humano para tener una referencia de cómo amar a Dios. Teresa experimentará y se educará en el amor amando. Hasta que se llegue el momento que el amor de Dios y su experiencia de amistad con las criaturas se dará cuenta de que no hay quien se le compare en gratuidad, incondicionalidad y fidelidad. Esto es don y gracia. Teresa lo descubrirá más adelante en la oración y viendo la hermosura de Jesús que no hay comparación con ninguna creatura.
Tras la aparente muerte por paroxismo que vivió Teresa vienen nuevas oleadas de querer entregarse a Dios comencé a comulgar y nunca dejé cosa por confesar que no pensase era pecado, aunque fuese venial33. Con gran asombro ante un nuevo despertar en su vida se da cuenta de que me resucitó el Señor34. Tres largos años para restablecerse bastará para que se suscite una necesidad grande en Teresa: paréceme era toda mi ansia el sanar por estar a solas en oración, como venía mostrada (acostumbrada) porque en la enfermería no había aparejo35.
Cambios notorios se perciben en Teresa: …confesábase a menudo… trataba mucho de Dios de manera que edificaba a todos…36 La experiencia vivida durante estos años le hizo entender qué cosa era amarle a Dios. Y no sólo a Dios, sino mostrar ese amor porque de aquel tiempo vi en mí estas virtudes… Al educar Dios en el amor a Teresa, también le va enseñando el amor al prójimo, porque el amor, cuando es amor, se muestra. Teresa inició educando el amor así no tratar mal de nadie, por poco que fuese, sino lo ordinario era excusar toda murmuración, porque traía muy delante cómo no había de querer decir de otra persona lo que no quería dijesen de mí… adonde yo estaba tenían seguras las espaldas, y en esto estaban con las que yo tenía amistad y deudo y enseñaba37.
Deseos de soledad, amiga de tratar y hablar en Dios… comulgar y confesar muy más a menudo y desearlo; amiguísima de leer buenos libros, un grandísimo arrepentimiento en habiendo ofendido a Dios… con todos estos esfuerzos que Teresa realiza en bien de querer disponerse para dejarse educar por Dios, no basta. Pues todo estaba en no quitar de raíz las ocasiones… y otra realidad que sufrirá ella, los confesores que me ayudaban poco…38 Sin embargo, la experiencia orante, donde Dios educa y sabiamente ofrece su pedagogía de amistad, va forjando una nueva actitud, pese a sus afecciones y ocasiones que la ponen en peligro constante y se dará cuenta de que todas estas señales de temer a Dios me vinieron con la oración…39
Primero, Teresa quiere enfermedades… las tiene… ahora deseaba la salud… pensaba que serviría mucho más a Dios con la salud40. Quiere hacer por sí misma, por su propia voluntad un camino sin tener en cuenta el querer de Dios, este es nuestro engaño, no nos dejar del todo a lo que el Señor hace, que sabe mejor lo que nos conviene41. A fuerza de brazos y querer hacer el camino a toda costa pensando que es voluntad de Dios, cuando es la nuestra, no es el camino para dejarse hacer por Dios. El protagonismo en Teresa es evidente y realiza una batalla de titanes. ¿Quién puede más en esta batalla, yo o Dios?
Teresa, por todos los medios, empieza a acudir a los del cielo para que me sanasen… hacer devociones de misas y cosas muy aprobadas de oraciones… tomé por abogado y señor al glorioso san José, y encomendeme mucho a El… este padre y señor mío me sacó con más bien que yo le sabía pedir…42
Grandes cosas empiezan a acontecer por medio de este bienaventurado santo43 …pues él hizo, como quien es, en hacer de manera que pudiese levantarme y andar y no estar tullida… y con esta gracia y grandes mercedes y peticiones dice: y yo, como quien soy, en usar mal esta merced44.
Dios permanece fiel, Dios no se cansa de darse y en ser amigo verdadero. Teresa es inconstante ante las acciones de Dios. Por momentos se deja educar y después piensa que es ella quien tiene que hacer el camino, y se pierde por donde Dios le va mostrando la mejor manera de crecer en el trato con El. Teresa se resiste al lenguaje nuevo del amor-amistad. Está muy confiada en creer que de ella dependen muchas cosas para la determinación y entrega a Dios.
Aún con esta realidad. Teresa hace conciencia de sí y de la manera como Dios educa y dice ¡Quién dijera que había tan presto a caer, después de tantos regalos de Dios, después de haber comenzado su Majestad a darme virtudes, que ellas mismas me despertaban a servirle…45 En la manera de ser Dios, el inicio por donde El educa es en la voluntad. Quién en verdad quiere darse del todo a Dios tendrá que conformar su voluntad con la de Dios. Teresa inicia con deseos y determinaciones… de no hacer cosas contra vuestra voluntad, por pequeña que sea…46 Desde las cosas pequeñas, se va ejercitando la voluntad en aprender a renunciar y caminar en la libertad para disponerse a la pedagogía de Dios, porque El es insistente y de diversa maneras busca enseñarnos el camino dando la oportunidad para el crecimiento y la determinación a seguirle, Teresa se dará cuenta de que muchas veces, Señor, no la quería, ni quería entender cómo muchas veces me llamabais de nuevo…47
Teresa, aún con todas estas intervenciones de Dios, vuelve a sus pasatiempos… vanidades… ocasiones…48 La debilidad es más fuerte que el espíritu. La experiencia de oración, las virtudes no tan fuertes y las mercedes de Dios, no bastan todavía para una determinada determinación. Mucha confianza en sí misma, es la tentación más grande. Creer que por los esfuerzos propios se puede vivir en Dios y para El, no basta, cuando se hace por amor propio y no por amor a Dios. Por esta situación Teresa experimenta vergüenza de en tan particular amistad, como es tratar de oración… comenzó a faltar el gusto y regalo en las cosas de virtud… comencé a temer de tener oración…49
La llamada a la fidelidad en el amor y amistad por el trato de Dios, pasan a otros términos. La vida se vuelve mediocre cuando caen los ánimos y se va cayendo en el conformismo como andar como los muchos… rezar lo que estaba obligada, y vocalmente, que no tener oración mental y tanto trato con Dios… engañaba a la gente, porque en lo exterior tenía buenas apariencias…50
Un tema que teresa saca a relucir ante lo narrado por ella misma es la importancia que tiene el mantener un ambiente de vida contemplativa que acoja a la candidata y que en verdad encuentre lo que busca. En estos términos comenta Teresa:
- Ø Una constatación de lo que va a comenzar. La realidad de sus opciones y decisiones en su vida, no es por culpar a la casa donde estaba, sino lo que a ella no le ayudó para llevar una vida más contemplativa y dedicada a las cosas de Dios a mi me hizo daño no estar en monasterio encerrado, porque la libertad que las que eran buenas podían tener con bondad, porque no debían más… parece lo es grandísimo peligro monasterio con libertad…50
- Ø Primero, para los monasterios se requieren jóvenes con talante contemplativo y vocación para este fin. Teresa insiste en camino de perfección que se vea la intención de la que entra y, que no busquen la vida religiosa solo para salvarse o remediarse o por huída del mundo porque no entenderán a o que están obligadas, que plega a Dios no tengan por virtud lo que es pecado… si quiere ser ruin, no se podrá encubrir sino poco tiempo… lo descubre el Señor; y no daña solo a sí, sino a todas52 No basta la buena voluntad, sino ver la intención con que entra y el fin que pretende, pues no entenderán lo que en el camino es necesario para ser más de Dios, pues no es ese su fin, sino otros fines que es mejor , dice la santa, casarlas… Hay personas que entran a los monasterios sin vocación. Es gran daño para la comunidad.
- Ø Para quien si tiene una buena intención y querer de verdad servir al Señor y apartar de los peligros del mundo lo que encuentra dentro es diez mundos juntos en el monasterio. Se dejan llevar por lo que ven y el ambiente del monasterio las convida e inclina a seguir algunas cosas que son del mundo53. Teresa descubre que en la Encarnación se encuentra un mundo nada diferente al de fuera, no hay límites entre lo que es un estilo de vida contemplativa y el estilo del mundo. ¿por cuál definirse?
- Ø Es una realidad que se da en los monasterios, femeninos y masculinos. Hasta dónde podemos definir el límite de lo que podemos dar un aporte como consagrados. Es un mal adonde no se guarda religión, y todas casi andan por igual54.
- Ø Por ello, es importante revisar la vida de la propia comunidad y que han de temer el fraile y la monja que han de comenzar de veras a seguir del todo su llamamiento a las mismos de casa, que a los demonios…55 Recordar continuamente a lo que fuimos llamados, dará sentido a nuestra vocación y todos buscaremos el sentido del para qué nos juntó el Señor. El llamado es personal y los llamamientos de Dios los realiza la persona concreta. Sin embargo, el ambiente ayuda o desayuda en esta tarea de entregarnos del todo a Dios. Es lo que Teresa, en camino de perfección, realizará un camino para educar a la persona y a la comunidad desde el estilo de vida.
- Ø Llamados estamos todos a ser dechados… y no sé de qué nos espantamos haya tantos males en la Iglesia. Los grandes males es por la falta de testimonio. Las palabras suenan huecas cuando no se ven en la vida.
Seguimos con la narración. Teresa sigue en este ambiente y en estos tratos que para ella llega al punto de parecerle normales pareciéndome que cosa tan general, como es este visitar, en muchos monasterios, que no me haría a mí más mal que a las otras…56 Teresa se vio envuelta en muchos enredos. Dios busca de muchas formas representarse a ella para que pueda moverla en amor a El, En estos tiempos metida en muchos pasatiempos y ocasiones, Dios interviene:
…estando con una persona, bien al principio de conocerla, quiso el Señor darme a entender que no me convenían aquellas amistades y avisarme y darme luz en tan gran ceguedad.
Representóseme Cristo delante con mucho rigor, dándome a entender lo que de aquello le pesaba. Vile con los ojos del alma más claramente que le pudiera ver con las del cuerpo, y quedóme tan imprimido.57
Primera visión que a Teresa le creo duda. Es Dios o el demonio…hízome mucho daño no saber… el demonio me ayudó a creerlo así y háceme entender era imposible, que se me había antojado… siempre me quedaba un parecerme era Dios, y que no será antojo; más como no era a mi gusto, yo me hacía a mi misma desmentir58. La falta de discernimiento, experiencia y quien acompañe dañó a Teresa en su proceso de educación. No hace mucho caso de esta intervención de Dios.
Teresa vuelve a la misma conversación… esta recreación pestilencial… tuve mucha afición… por diversos medios ella descubre que Dios quería en ese momento se diera cuenta del daño en que estaba … estando con esta persona vimos venir un sapo grande…59 …tenía allí una monja, que era mi parienta… me avisaba algunas veces; y no sólo no la creía, más disgustábame con ella, y parecíame se escandalizaba sin tener por qué…60 …yo andaba tan distraída y sin tener oración…. Que estuve un año, y más,… pareciéndome humildad… fue la mayor tentación…61.
En estos tiempos Teresa empieza a educar a otras monjas y seglares en estos caminos de Dios procuré tuviesen oración, a pesar de seguir en estas vanidades…62 llega a experimentar el límite de su protagonismo al constatar que ya no servía al Señor como entendía, que no se perdiese lo que me había dado su Majestad a entender, y que le sirviesen a otros por mí. …me dejaba perder a mí y procuraba ganar a otros.63
El encuentro con el Padre Vicente Barrón, O.P., al confesarse con él tornó a hacer bien a mi alma y hacerme entender la perdición que traía.64 En esta experiencia tras los mismos efectos que Teresa ya conoce como es comulgar, confesarse, etc…surge un conocimiento de sí en la oración entendía mis faltas.65 Una realidad dividida en su vida, por donde estaba la encrucijada de su vida: me decido por la interioridad o la exterioridad por una parte me llamaba Dios, por otra, yo seguía al mundo.66 La experiencia orante fue más difícil porque en ella se encontraba con esta disyuntiva, trato con Dios como estaba acostumbrada y como Dios la educó desde pequeña y le estuvo recordando por largos años no me podía encerrar dentro de mí…67; o, seguir el trato con el mundo no andaba el espíritu señor, sino esclavo… pasé así muchos años68..
De grandes peligros y caídas se vio libre …de perder del todo el crédito…69 se da cuenta lo que la libró el señor. Por una parte Teresa hacía obras para descubrir lo que era; y el Señor encubrir los males y descubrir alguna pequeña virtud70. Qué amor de amigo. Esta es la verdadera amistad. La pedagogía de Dios busca ante todo potenciar a la persona en su ser y no perjudicarle o estorbar su camino para lo que quiere lograr la persona. Esta manera de narrar Teresa el actuar de Dios a pesar de su realidad nos hace que veamos a Dios con un rostro diferente y bello de lo que es en realidad. Cómo pagar a Dios en su amistad …las mercedes que en estos años me hicisteis! Se pregunta Teresa pues es tanto su amor que con regalos grandes castigabais mis delitos71.
Teresa hace otra acotación porque gran mal es un alma sola entre tantos peligros… y por ello insiste en iniciar a tratar otras personas en el cual procuren amistad y trato con otras personas que traten de lo mismo. Para:
- ayudarse unas a otras con sus oraciones…
- tratando con esta intención (traten de lo mismo), lo tratare, que aprovechará a sí y a los que le oyeren y saldrá más enseñado; aún sin entender cómo, enseñará a sus amigos.
- Andan ya las cosas del servicio de Dios tan flacas, que es menester hacerse espaldas unos a otros las que le sirven para ir adelante…72
- Es género de humildad no fiar de sí, sino creer para aquellos con quien conversa le ayudará Dios…
- Y crece la caridad con ser comunicada…73
Toda esta experiencia donde Teresa hace su confesión de fe hace un examen de conciencia y relata al ser consciente de que es ingrata con quien tantas mercedes le ha hecho… las muchas veces que en este tiempo falté a Dios74. Ella hace un recuento de su vida y descubre que en estas luchas, dificultades, caídas, logros, pasé este mar tempestuoso casi veinte años… en vida tan baja de perfección… es una de las vidas más penosas que me parece se puede imaginar; porque ni yo gozaba de Dios, ni traía contento en el mundo75; mas adelante nos relata más datos de estas dificultades …en veinte y ocho años que ha que comencé oración, más de los dieciocho pasé esta batalla y contienda de tratar con Dios y con el mundo76.
Los demás que ahora me quedan -10 año- por decir, mudóse la causa de la guerra, aunque no ha sido pequeña; mas con estar en servicio de Dios y con conocimiento de la vanidad que es el mundo, todo ha sido suave, como diré después77. Diez años atrás aconteció la conversión ante un Cristo muy llagado que cambiará en Teresa la vida. Lo veremos más adelante.
Teresa recoge su experiencia orante durante estos años que le sensibilizaron para reconocer a Dios y sus acciones. La oración es el espacio, medio y lugar donde se desarrolla el aprendizaje y la educación de Dios. Consciente o no, quien mantiene una perseverancia y constancia en la oración siempre está viendo que los mira… los ve Dios78. Teresa se dará cuenta de la importancia de lo que fue la oración en estos años de lucha y de batalla, la describirá así:
- Veo claro la gran misericordia que el Señor hizo conmigo, ya que había de tratar en el mundo, que tuviese camino para tener oración.79
- Porque en estos años hubo muchos meses, y creo alguna vez año, que me guardaba de ofender al señor, y me daba cucho a la oración…80
- El gran bien que hace Dios a un alma que la dispone para tener oración con voluntad… tengo por cierto la saca el Señor a puerto de salvación…84
- El bien quien se ejercita en oración, hay muchas santas y buenas que lo han escrito…82
- Yo tengo experiencia… quien la ha comenzado no la deje, pues es el medio por donde puede tornarse a remediar, y sin ella, será, muy más dificultoso…83
- Quien la ha comenzado no carezca de tanto bien…84
Por la oración, Teresa recupera el trato de amistad con Dios. Es una amistad efectiva, fiel, paciente, perseverante, esperanzadora, salvadora, liberadora, cercana, acompañante. Así ha sido el trato de Dios en su pedagogía con Teresa. Durante este tiempo aprendió a ser amiga de Dios y ella ve que siempre El fue amigo verdadero y fiel con una confianza ilimitada al creer en ella siempre porque no pueden faltar sus palabras85. Su experiencia de oración-amistad-trato lo relata así: que arrepintiéndonos de veras y determinándose a no le ofender, se torna a la amistad que estaba, y hacer mercedes que antes hacía, y a las veces mucho más, si el arrepentimiento lo merece.86
Partiendo de esta experiencia orante y de su camino de educación donde Dios en su pedagogía le mostró los gustos y regalos… para ir entendiendo el camino para el cielo87 relatará el trato nuevo que Dios les enseñó no es otra cosa oración mental –a mi parecer-, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama88. El trato será esencial en la vida de oración pues por este trato para que dure la amistad es necesario encontrar las condiciones: la del Señor ya se sabe que no puede tener falta, la nuestra es ser viciosa, sensual, ingrata89 concertar estas dos condiciones se va conformando por el trato, la oración y, por el amor pues viendo lo mucho que os va en tener su amistad y lo mucho que osa ama, pasáis por esta pena de estar mucho con quien es tan diferente de vos90..
El trato nuevo de Dios en su pedagogía para con Teresa será de amistad., siendo El siempre amigo verdadero, donde en El, su forma de amar es sufrir vos a quien os sufre que estés con él…91 Dios es quien desea darse en amistad y quiere compañía en la oración por el trato de amistad, es él quien se da como amigo y Teresa aprende a ser amiga de Dios y El se va regalando y sufriendo y esperando a que –Teresa- se haga a vuestra condición y tan de mientras le sufrís vos la suya92.
A veintiocho años de experiencia Teresa nos hace hincapié de lo mucho que le ayudó la oración para dejarse educar por Dios a pesar de sus resistencias de adentrarse en su camino hacia el interior. Nos anima en esta aventura de trato al quitarnos el temor …no entiendo esto que temen los que temen comenzar oración mental, ni sé de qué han miedo93.
Durante muchos años, la oración le ayudó a descubrir tantas mercedes del Señor94 que sin ella no se hubiera despertado a tanta formas pr donde dios le llevó. Para esto la oración, que es puerta es fundamental que se ejercite, porque cerrada ésta no se cómo las hará95. La dificultad es que para que Dios quiera entrar a regalarse… y regalaría –al alma- es necesario que dentro de sí, su interioridad esté sola y limpia y con gana de recibirlas96.
Para Teresa llega el momento de tocar a fondo. Estas dos situaciones de concertar el trato con Dios o con el mundo dio de sí. Es necesario determinarse porque la división interior-exterior cansa, debilita, agota, flaquea en las actitudes. Teresa nos confía su situación quisiera yo saber figurar la cautividad que en estos tiempos traía ni alma…97 En cualquier situación Dios le hablaba de muchas maneras pues el tormento de los sermones no era pequeño… de hablar de Dios u oír de él casi nunca me cansaba y esto después que comencé oración.. allí entendía yo que no era lo que había de ser…98
Estos movimientos internos provocaron en Teresa una realidad más debía faltar de no poner en todo la confianza en su Majestad y perderla de todo punto de mí99. El límite de la finitud cuando ya no hay más fuerzas por donde seguir el camino, cuando se da el límite de la humildad para reconocer que no todo se puede por las propias fuerzas y voluntad; y es el momento de rendirse suplicando al Señor me ayudase… Buscaba remedio; hacía diligencias… deseaba vivir y no había quien me diese vida… pues tantas veces me había tornado a sí y yo dejádole…100
El centro del despertar en teresa que la preparó, con todos los años de oración, de conocimiento, de luchas, contrariedades, protagonismos, a dejarle a Dios el protagonismo y dejarle a El ser Dios, no debía entender que todo aprovecha poco si, quitada de todo punto la confianza en nosotros, no la ponemos en Dios.101
Preparada ya la tierra. Con la convicción del camino orante para disponerse a acrecentar las virtudes, dadas por Dios y dispuesta a adentrarse a la novedad de Dios por el trato de amigos. Teresa se encuentra en un momento denso de su vida y se encuentra con Jesús:
….vi una imagen que habían traído allí a guardar, que se había buscado para cierta fiesta que se hacía en casa. Era de Cristo muy llagado y tan devota que, en mirándola, toda me turbó de verle tal, porque representaba lo que pasó por nosotros102.
Efectos nuevos en su experiencia de amistad de trato… con Dios.
- …fue tanto lo que sentí…
- ….de lo mal que había agradecido aquellas llagas…
- …que el corazón me parece se me partía…
- …y arrojéme cabe él con grandísimo derramamiento de lagrimas…
- …suplicándole me fortaleciese ya de una vez…
- …para no ofenderle…103
- Más esta postrera vez de esta imagen que digo me parece me aprovechó más, porque estaba ya muy desconfiada de mi y ponía toda mi confianza en Dios…104
- …me aprovechó porque fui mejorando mucho desde entonces…105
Sentimientos distintos despertaron en teresa tras el encuentro con esta imagen de Cristo muy llagado. La conciencia de ingratitud hicieron en ella un movimiento interno de poner la mirada en Jesús, procuraba representar a Cristo dentro de mí; y y hallábame mejor de las partes adonde le veía solo. Parecíame a mí que estando solo y afligido, como persona necesitada, me había de admitir a mí…106 Viendo a Jesús sufriente-humano, en El, Teresa se ve reflejada. La oración y la vida cambian al identificarse con Jesús. Ya no sólo sigue el modo de oración por la meditación que se centra en la vida de Jesús, sino da el paso a verse-sentirse como El porque me hallaba muy bien en la oración del huerto107. Y de una oración centrada en el discurrir, por donde ella sufrió mucho para poder concentrarse en la oración, cambia al trato con Jesús allí era mi acompañarle108. De un trato donde experimentó la amistad ahora descubre a Jesús, será una nueva clave orante en el trato. Teresa entenderá que este modo de proceder… aprovecha mucho, porque es en amar109.
En el trato por donde Dios la condujo desde hace veintiocho años le hacen descubrir un nuevo rostro: la humanidad de Jesús. Jesús amigo y compañero que se despierta en Teresa por el trato en la oración ha marcado el corazón de Teresa en su búsqueda constante.
En Teresa toma conciencia la persona de Jesús, dentro de sí. El cambio radical de este procurar representar a Jesús es experiencial, vivo y latente en el interior de Teresa de Jesús. El encuentro con Jesús cobra vida. Ya la oración teresiana tiene rostro, es Jesús, su humanidad. La vida de Jesús cobrará una realidad de su presencia que pensamientos, sentimientos, vida se va dando el paso a la transformación en la amistad. Es Jesús quien empieza a mover en Teresa en su Castillo interior, a tocar, por la oración la puerta de acceso al camino de la interioridad con la mirada en el centro. No sabe qué es ese centro, esa oración de quietud hasta después lo sabrá con mayor claridad. Es Jesús quien ahora empieza a educar a Teresa en la pedagogía de Dios, a tocar sus propias fibras interiores, donde se da ese encuentro entre Dios y la persona. Apenas empieza a dar claridad. El camino que llevará Teresa a descubrir esta vida nueva es la humanidad de Jesús. Así experimenta Teresa en estos inicios de poner la mirada en Jesús, en su interior:
- Procuraba representar a Cristo dentro de mí
- Y hallábame mejor; a mi parecer, de las partes adonde le veía mas solo
- …allí era mi acompañarle;
- …estábame allí lo más que me dejaban mis pensamientos con él110.
- Comencé a tener oración sin saber qué era, y ya la costumbre tan ordinaria me hacía no dejar esto111.
- Aprovechábame a mi también ver campo o agua, flores; en estas cosas hallaba yo memoria del Criador, digo que me despertaban y recogían y servían de libro; y en mi ingratitud y pecados112.
- Yo solo podía pensar en Cristo como hombre
- Mas es así que jamás le pude representar en mí, por más que leía su hermosura y veía imágenes, sino como quien está ciego o a oscuras, que aunque hablo con una persona y ve que está con ella (porque sabe cierto que está allí, digo que entiende y cree que está allí mas no la ve), de esta manera me acaeció a mi cuando pensaba en nuestro Señor
- A esta cusa era tan amiga de imágenes113.
- Esto fue toda mi oración y ha sido cuando anduve en estos peligros, y aquí era mi pensar cuando podía;
A partir de esta experiencia de conversión que aconteció en 1554, en la cuaresma, la vida de Teresa da un giro, un vuelco al interior por medio de la humanidad de Jesús. Se unen dos realidades la miseria-misericordia. Teresa-Jesús.
Dos personajes le dieron claridad en lo que estaba aconteciendo en su vida y le sorprende encontrarse en los relatos de estos dos personajes, el modo de vida anterior que llevaban y tras la conversión y el encuentro con Jesús, el cambio que se suscitó: María Magdalena114 y san Agustín115.
María Magdalena.
tomado de
Siguiendo la iconografía, la liturgia y las devociones populares, María Magdalena para Teresa es la pecadora convertida, la contemplativa de Betania, la que unge los pies del Señor, la de la mañana de Pascua, la que recibe de El, la paz. Teresa unifica a todas ellas en un solo personaje y bajo un solo nombre, la magdalena116.
En María Magdalena, Teresa refleja su estar, en su verdadero amor por Jesús. Lo que admira en María Magdalena es su capacidad de recibir el don de la conversión por el amor perdonado que le motivó a darse del todo en el seguimiento de Jesús en una vida totalmente nueva. El amor y el perdón hacen posible la humildad para acoger la conversión y experimentar la vida nueva.
Teresa de Jesús ora la vida de María Magdalena que le sensibiliza en la búsqueda del perdón, no quiere más ofender a Dios. La actitud orante de la santa es, como María Magdalena, ponerse …poníame a sus pies, pareciéndome no eran de desecar mis lagrimas; y no sabía lo que decía (que harto hacía quien por sí me las consentía derramar, pues tan presto se me olvidaba aquel sentimiento) y encomendábame a esta gloriosa santa para que me alcanzase perdón117.
Teresa ve en la Magdalena el gran modelo de la vida contemplativa; recuerda el texto evangélico según el cual ella escogió la porción mejor (Lc. 10, 40; V. 17,4; M7 4, 13). Es su vida contemplativa la que da quilates a su amor (evocando el texto de Jesús, porque amó mucho (lc. 7,47). Fue ese fuego de amor el que la mantuvo firme al pie de de la Cruz (V 21,7; C 26,8)118.
Otro referente en el contexto de su conversión, quien vino a darle claridad en su experiencia de determinarse por no ofender a Dios es san Agustín.
Las confesiones, Teresa las lee en el año de 1554, momento crucial para su conversión. Resuena en el interior de Teresa la misma experiencia de san Agustín: … paréceme me veía yo allí… Cuando llegué a su conversión y leí cómo oyó aquella voz en el huerto no me parece sino que el Señor me la dijo a mí, según sintió mi corazón. Estuve por gran rato que toda me deshacía en lagrimas y entre mi misma con gran aflicción y fatiga219.
Teresa admira en san Agustín la búsqueda de Dios. La determinación de san Agustín tras la conversión fue descubrir el camino del encuentro con Dios. He ahí toda su propuesta teológica de la interioridad: y que desde su doctrina va emprender a partir de la conversión un camino de interioridad. Teresa hace esta referencia en V. 40, 6: Dice el glorioso san Agustín que ni en las plazas ni en los contentos ni por ninguna parte que le buscaba, le hallaba como dentro de sí.
Influirá en el pensamiento teresiano estas palabras de san Agustín que resonarán en la experiencia teresiana en sus obras camino de perfección y Moradas del Castillo interior.
Estos dos iconos, Magdalena y san Agustín, serán una influencia determinante en la vida de Teresa en su proceso de conversión. La mirada de teresa cambia, pues inicia a ponerla en Jesús. Tras la conversión, Teresa cambia de giro su vida espiritual. Seguirá reconociendo su pecado, su ofensa a Dios, sin embargo, su propia mirada la pone desde la mirada de Dios. Este es el aprendizaje que Jesús le va mostrando poco a poco. Con la conversión no se termina el proceso de transformación de la persona, sino es el inicio de la configuración desde Jesús hacia la comunión con la Trinidad. Camino verdad y vida será Jesús en la experiencia teresiana.
Los frutos que acontecieron tras la conversión se van dando dos movimientos internos en Teresa, conocimiento de la persona de Jesús, su vida, desde el evangelio y el conocimiento de su propia persona. Veamos por donde se va desarrollando esta experiencia de encuentro y conocimiento.
La educación en la interioridad cuesta mucho. Mantener la mirada y la voluntad en el centro es dificultoso y más cuando las ruines costumbres siguen vivas, latentes en Teresa. Ella experimentará las dificultades propias de concertar su atención amorosa en Jesús. Las dificultades vienen por el conocimiento propio, las mismas limitaciones hacen del orante que su búsqueda, constancia y falta de confianza se vean con desamino en la oración. El camino no está hecho, hay que hacerlo, con la ayuda y la confianza puesta en Dios. Jesús es quien nos lleva de la mano…
- Y muy muchas veces, algunos años, tenía más cuenta con desear se acabase la hora que tenía por mí de estar y escuchar cuando daba el reloj, que no en otras cosas buenas;
- …y hartas veces no sé qué penitencia grave se me pusiera delante que no la acometiera de mejor gana que recogerme a tener oración120.
- Pues si a cosa tan ruin como yo tanto tiempo sufrió el Señor y se ve claro que por aquí se remediaron todos mis males, ¿qué persona, por mala que sea, podrá temer? Porque por mucho que lo sea, no lo será tantos años después de haber recibido tantas mercedes del Señor121.
Teresa descubre que dios le ha dado los medio necesarios para este disponerse a su entre a El.
- en los santos que después de serlo el Señor torno a Sí, hallaba yo mucho consuelo, pareciéndome en ellos había de hallar ayuda y que como los había el Señor perdonado, podía hacer a mí; salvo que una cosa me desconsolaba, como he dicho, que ellos solo una vez les había e Señor llamado y no tornaban a caer, y a mi eran ya tantas, que esto me fatigaba.
- Mas considerando en el amor que me tenía, tornaba a animarme, que se su misericordia jamás desconfié; de mí, muchas veces122. (V, 9, 7)
- ¡Oh, válgame Dios, cómo me espanta la reciedumbre que tuvo mi alma, con tener tantas ayudas de Dios! Háceme estar temerosa lo poco que podía conmigo, y cuán atada me veía, para no me determinar a darme del todo a Dios123.
- Paréceme que ganó grandes fuerzas mi alma de la divina Majestad, y que debía oir mis clamores y haber lástima de tantas lágrimas.
- Comenzóme a crecer la afición de estar más tiempo con él y a quitarme de los ojos las ocasiones, porque, quitadas, luego me volvía a amar a su Majestad; que bien entendía yo, a mi parecer, le amaba, mas no entendía en qué está el amor de veras a Dios, cómo lo había de entender124.
La oración despierta la conciencia para darnos cuenta de las verdades: Dios es quien se da gratuitamente, el hombre se dispone, con humildad. Teresa ya inicia el camino de la humildad… tiene calibrada su experiencia en el reconocimiento de la bondad de Dios al aceptar sus mercedes. Gran verdad es descubrir cuánto recibimos de Dios…
- No me parece acababa yo de disponerme a quererle servir, cuando su Majestad me comenzaba a tornar a regalar.
- No parece sino que lo que otras procuran con gran trabajo adquirir, granjeaba el Señor conmigo que yo lo quisiere recibir, que era ya en estos, postreros años darme gustos y regalos.
- Suplicar yo me las diese ni ternura de devoción, jamás a ello me atreví; solo pe pedía me diese gracia para que no le ofendiese y me personase mis grandes pecados. Como los veía tan grandes, aun desear regalos ni gusto, nunca de advertencia osaba.
- Harto me parece hacía su piedad, y con verdad hacía mucha misericordia conmigo, en consentirme delante de Sí y traerme a su presencia, que veía yo, si tanto él no lo procurara, no viniera125.
- Como no estaba su Majestad esperando sino algún aparejo en mi, fueron creciendo las mercedes espirituales de la manera que diré; cosa no usaba darlas el Señor sino a los que están en más limpieza de conciencia126.
A partir del encuentro con Jesús, teresa empieza a identificarse con El. Ahora es Jesús quien de ser amigo, de hacerse presente al ser compañero, ahora Jesús será quien la eduque en la pedagogía de Dios en Jesús Maestro, para terminar todo el proceso de transformación e identificación total con Jesús, para llegar a mantener al final de sus días el trato con Jesús Esposo.
Una vista rápida, en textos teresianos, de la pedagogía de Dios en los primeros 19 años de carmelita de 1535 a 1565.
El trato de Dios para con Teresa lo podemos ir profundizando principalmente en el Libro de la Vida donde se va desarrollando el paso de Teresa de Ahumada, centrada en su protagonismo de querer hacer su camino, a la mujer nueva Teresa de Jesús, cediendo el protagonismo a Dios por la confianza. En el aprendizaje del nuevo leguaje de Dios, Teresa desde el principio experimentará que su Majestad… comenzó a regalarme tanto por este camino…127 El gusto-sabor de Dios todavía no era para el paladar de Teresa. Teresa tuvo que reeducar su vida para aprender de Dios su pedagogía, su trato de amor.
La conciencia de las acciones de Dios despiertan en Teresa poco a poco, sin que muchas veces se dé cuenta de lo que va aconteciendo en su interior. La disponibilidad del va dando pautas para ir descubriendo lo esencial del camino, la oración que, de una práctica artificial y superficial, se va tornando una experiencia donde será el medio por donde Teresa se dejará educar por Dios.
Teresa descubrirá que a fuerzas de brazos no podrá alcanzar lo que pretende, sino poniendo la confianza en dios y nonada en sí misma.
El lenguaje nuevo de Dios en su trato con Teresa la educa para la disposición de acoger esta manera nueva de experimentar la relación con El, empieza Dios en su pedagogía a tratar así a Teresa:
Cómo trata Dios a Teresa de Jesús
- …comenzó a despertarme de edad de seis años (V. 1, 1)
- …me libró Dios… (v. 2,6)
- …tenéis determinado que me salve, plega a vuestra Majestad que sea así. (V. 2,
- Andaba su Majestad mirando y remirando por dónde me podía a tornar a sí… (V. 2,8)
- Bendito seáis vos, Señor, que tanto me habéis sufrido. (V. 2,8)
- …quiso el Señor a comenzar a darme luz…(V. 2, 10)
- …andaba más ganoso el Señor de disponerme para el estado que me estaba mejor…(V. 3,3)
- …andaba su Majestad disponiendo para el estado en que se quiso servir de mi, que sin quererlo yo, me forzó a que me hiciese fuerza (V. 3, 4)
- … me dio el Señor a entender cómo favorece a los que se hacen fuerza para servirle… (V. 3, 4)
- …y mudó Dios la sequedad que tenía mi alma en grandísima ternura… (V. 4, 2)
- …me ayudó al principio a determinarme a hacerlo, que siendo Sólo por Dios, hasta comenzarlo quiere, para que más merezcamos, que el alma sienta aquel espanto y mientras mayor, mayor premio y más sabroso se hace después… (V. 4, 2)
- Aún en esta vida lo paga su Majestad por unas vías que sólo quien goza de ellas lo entiende (V. 4,2)
- ¡Oh sumo bien y descanso mío!, las mercedes que me habéis hecho hasta aquí, de traerme por tantos rodeos vuestra piedad y grandeza a estado tan seguro y a caso donde había muchas siervas, de quien yo pudiera tomar, para ir creciendo en su servicio (V. 4,2)
- Señor mío, quisisteis ser, casi veinte años que usé mal esta merced, ser el agraviado porque yo fuese mejorada… (V. 4, 2)
- …templa el sentimiento de mis grandes culpas el contento que me da que se entienda la muchedumbre de vuestras misericordias. (V. 4, 3)
- Comenzóme el Señor a regalarme tanto por este camino, que me hacía merced de darme oración de quietud y alguna vez llegaba a unión,… quedaba con unos efectos tan grandes.. me parece que todo el mundo debajo de los pies… (V. 4,9)
- …proveyó el Señor que yo no hallase quien me enseñase… porque fuera imposible perseverar dieciocho años.. (V. 4,9)
- Muchas veces he pensado espantada de la gran bondad de Dios
y regalándose mi alma de ver su magnificencia y misericordia… (V. 4, 10)
- Por ruines e imperfectos que fuesen mis obras, este Señor mío las iba mejorando y perfeccionando y dando valor, y los males y pecados los escondía.. (v. 4,10)
- Dora las culpas; hace que resplandezca una virtud que el mismo Señor pone en mí, casi haciéndome fuerza para que la tenga… (V. 4, 10)
- Ahora me espanto y tengo por gran merced del Señor la paciencia que su Majestad me dio, que se veía claro venir de El. (V. 5,8)
- …esta merced me hizo su Majestad, entre otras, que nunca, después que comencé a comulgar, dejé cosa por confesar que no pensase era pecado, aunque fuese venial, que le dejase de confesar. (V. 5, 10)
- …parece me resucitó el Señor, que estoy casi tembrando entre mí.. (V. 5, 11)
- Gran cosa fue haberme hecho la merced en la oración que me había hecho, que ésta me hacía entender qué cosa era amarle,… vi en mi estas virtudes.. (V. 6, 3)
- …me acordaba los regalos que el Señor me hacía en la oración y lo mucho que le debía, y veía cuán mal se lo pagaba, no lo podía sufrir. (V. 6, 4)
- …después de tantos regalos de Dios, después de haber comenzado su Majestad a darme virtudes, que ellas mismas me despertaban a servirle; (V. 6,9)
- …me tenéis de vuestra mano… (V. 6,9)
- Y muchas veces, Señor, no lo quería, ni quería entender cómo muchas veces me llamabas de nuevo… (V. 6,9)
- …y con tantos remedios y medios e Señor, con muy particulares mercedes suyas, no me hubiera sacado de este peligro. (V. 7,3)
- …me hace gran lástima que ha menester el Señor hacer particulares llamamientos para que se salven… (V. 7, 4)
- ¡Oh grandeza de Dios, y con cuánto cuidado y piedad me estabais avisando de todas maneras y qué poco me aprovechó a mí! (V. 7, 4)
- ¡Oh, válgame Dios, si hubiera de decir las ocasiones que en estos años Dios me quitaba, y cómo me tornaba yo a meter en ellas, y de los peligro de perder del todo el crédito que me libró (V. 7, 18)
- ¡Oh Señor de mi alma! ¡Cómo podré encarecer las mercedes que en estos años me hicisteis!, …con regalos grandes castigabas mis delitos… (V. 7, 19)
- … lo que he tanto contado esto es, como he dicho, para que se vea la misericordia de Dios y mi ingratitud; … para que se entienda el gran bien que hace Dios a un alma que la dispone para tener oración con voluntad… (V. 8, 4)
- ¡Vida de toda las vidas!, de los que se fían de voz, y de los que os quieren por amigo, sino sustentáis la vida del cuerpo con más salud, y daisla al alma (V. 8,6)
- … no lo será tantos años después de haber recibido tantas mercedes del Señor. (V. 8,8)
- Para estas mercedes que el Señor me ha hecho a mí, es la puerta la oración; cerrada ésta, no sé cómo las hará… aunque quiera regalarse con un alma y regalarla, no hay por dónde; que la quiere sola y limpia y con gana de recibirlas (V. 8, 9)
- … por amor de nuestro Señor y por el gran amor con que nos anda granjeando tornarnos así… (V. 9, 10)
Qué hace ante este trato Teresa
- Hacía limosnas como podía… Procuraba soledad par rezar is devociones… en especial el rosario (V. 1,6)
- Comencé a entender las gracias de naturaleza que el Señor me había dado… (v. 1,8)
- …. No dejaba de tener gran temor de dios cuando le ofendía; procuraba confesarme con brevedad (V. 2.8)
- Comencé a rezar muchas oraciones vocales. (V. 3,2)
- … la fuerza que hacían en mi corazón las palabras de Dios, así leías, como oídas, y la buena compañía, vine a ir entendiendo la verdad de cuando era niña… (V. 3,5)
- … poco a poco me determiné a forzarme para tomarle (V. 3,5)
- Diome la vida haber quedado yo amiga de buenos libros (V 3,7)
- Dátame deleite todas las cosas de la religión…. (V. 4,2)
- Determiné a seguir aquel camino con todas mis fuerzas –el recogimiento- (V. 4, 7)
- Comencé a tener ratos de soledad y a confesarme a menudo y comenzar aquel camino, teniendo a aquel libro por maestro. (V. 4,7)
- Procuraba lo más que podía traer a Jesucristo, nuestro Bien y Señor dentro de mi presente; y esta era mi manera de oración:
- Si pensaba en algún paso, le representaba en el interior,
- Aun que lo más gustaba en leer buenos libros que era toda mi recreación;
- Procuraba traer la humanidad del Señor. (V. 4,7)
- A personas que tiene esta disposición les conviene más pureza de conciencia que a los que con el entendimiento pueden obrar… (V. 4,8)
- En todos estos –años- jamás osaba comenzar o tener oración sin un libro… (v. 4, 9)
- …era toda mi ansia de sanar por estar a solas en oración… confesábame a menudo, trataba mucho de Dios… (V. 6,3)
- Gran cosa fue haberme hecho la merced en la oración que me había hecho, que ésta me hacia entender qué cosa era amarle
- Vi en mí nuevas virtudes, aunque no fuertes…
- No tratar mal de nadie…
- Traía muy delante cómo no había de querer ni decir de otra persona lo que no quería dijesen de mí… (V. 6,3)
- Quedóme deseo de soledad, amiga de tratar y hablar de Dios… Comulgar y confesar muy más a menudo y desearlo; amiguísima de leer buenos libros; un grandísimo arrepentimiento en habiendo ofendido a Dios… (V. 6,4)
- Todas estas señales de temer a Dios me vinieron con la oración… (V. 6, 4)
- Este fue el terrible engaño que el demonio me podía hacer debajo de parecer humildad, que comencé a temer de hacer oración, de verme tan perdida; y parecíame era mejor andar como los muchos…. Rezar lo que estaba obligada, y vocalmente, que no tener oración mental y tanto trato con dios… (v. 7,1)
- quiso el Señor darme a entender que no me convenían aquellas amistades y avisarme y darme luz en tan gran ceguedad (V. 7, 6)
- Representóseme Cristo delante con mucho rigor, dándome a entender de lo que de aquello le pesaba. (V. 7,6)
- Yo después que yo andaba tan distraída y sin tener oración… no lo puede sufrir,,, porque estuve un año y mas, sin tener oración, fue la mayor tentación que tuve… (V. 7,11)
- Me confesé con el –Vicente Barrón op- y tornó hacer el bien a mi alma con cuidado y hacerme entender la perdición que traía.
- Hacíame comulgar de quince en quince…
- Comencé a tornar a ella –la oración-, aunque no a quitarme de las ocasiones, y nunca más la dejé.
- Pasaba una vida trabajosisima, porque en la oración entendía más mis faltas…
- Por una parte me llamaba Dios, por otra, yo seguía el mundo… (V. 7,17)
- En la oración pasaba gran trabajo, porque no andaba el Espíritu señor, sino esclavo; así no me podía encerrar dentro de mí, que era todo el modo de proceder que llevaba en la oración… (V. 7,17)
- Aquí eran mis lágrimas y mi enojo de ver lo que sentía, viéndome de suerte que estaba en vísperas de tornar a caer… (V. 7,19)
- Pasé este mar tempestuoso casi veinte años con estas caídas y con levantarme mal… se decir que es una de las vidas penosas… porque ni yo gozaba de dios, ni traía contento el mundo… veo la gran misericordia que el Señor hizo conmigo… que tuviese ánimo para tener oración. (V. 8,1)
- Verdad es que en estos años hubo muchos meses, y creo alguna vez un año, que me guardaba de ofender al Señor, y me daba mucho a la oración… (V. 8,3)
- … en arrepintiéndonos de veras, y determinándose a no le ofender, se torna la amistad que estaba, y hacer las mercedes que antes hacía, y a las veces mucho más… (V. 8, 5)
La oración… medio para aprender a recibir de Dios sus dones
- § El bien que tiene quien se ejercita en oración… (V. 8, 4)
- § …yo tengo experiencia… quien la ha comenzado no la deje, pues es el medio por donde puede tornarse a remediar, y sin ella, será muy dificultoso (V. 8, 5)
- § Y quien la ha comenzado, por amor del Señor le ruego yo no carezca de tanto bien… (V. 8,5 )
- § Y si persevera.. que nadie le tomó por amigo… que no es otra cosa oración mental, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama… (V. 8,5 )
- § Y si vos aun no le amáis (porque para ser verdadero el amor y que dure la amistad hanse d encontrar las condiciones: la del Señor ya se sabe que no puede tener falta, la nuestra es der viciosa, sensual e ingrata)… (V. 8, 5)
- § ¡Cuán cierto es sufrir vos a quien os sufre que estéis con él! (V. 8, 6)
- § ¡Oh que bueno amigo hacéis, Señor, cómo le vais regalando y sufriendo y esperáis a que se haga a vuestra condición, y tan de mientras le sufrís vos la suya! (V. 8, 6)
- § Esta fue toda mi oración y ha sido cuando anduve en estos peligros, y aquí era mi pensar, cuando podía… muy muchas veces, algunos años, tenía más en cuenta con desear se acabase la hora que tenía por mí de estar y escuchar cuando daba el reloj… Y hartas veces no sé qué penitencia grave se me pusiera delante que no la acometiera de mejor gana para recogerme a tener oración.. (V. 8,7)
- § … era tan incomportable la fuerza que el demonio me hacía, a mí ruin costumbre que no fuese a la oración, que era menester ayudarme de todo ánimo para forzarme, y en fin me ayudaba el Señor (V. 8, 7)
- § … va tanto en entender, la batería que da el demonio a un alma para ganarla… se guarden de los peligros que yo no me guardé… porque puestos en ellas, no hay que fiar donde tantos enemigos nos combaten y tanas flaquezas hay en nosotros para defendernos… (V. 9, 10)
Conciencia de sí por las acciones de dios por medio de la oración
v Quisiera yo saber figurar la cautividad que en estos tiempos traía mi alma; bien entendía yo que lo estaba y no acababa de entender en qué… (V. 8, 11)
v … ni podía creer del todo que lo que los confesores no me agraviaban tanto fuese tan malo como yo lo sentía en mi alma. (V. 8,11)
v … el tormento en los sermones no era pequeño…(V. 8, 11)
v De oír hablar de dios u oír de él casi nunca me cansaba, y esto después que comencé oración. (v. 8.12)
v Por un cabo tenía gran consuelo en los sermones, por otro me atormentaba: porque allí entendía yo que era lo que había de ser. (V. 8, 12)
v Buscaba remedio; hacía diligencias, más no debía entender que todo aprovecha poco si, quitada de todo punto la confianza de nosotros, no la ponemos en Dios. (V. 8, 12)
v Deseabas vivir y no había quien me diese vida, y no la podía tomar, y quien me lo podía dar tenía razón de no socorrerme, pues tantas veces me había tornado a sí y yo dejádelo. (V. 8, 12)
v Ya andaba mi alma cansada, y aunque quería, no la dejaban descansar las ruines costumbres que tenía… (V. 9, 12)
Teresa despierta-siente la pedagogía de Dios
… vi una imagen que habían traído allí a guardar, que se había buscado para cierta fiesta que se hacía en casa. Era de Cristo muy llagado y tan devota que, en mirándola, toda me turbó de verla tal, porque representaba lo que pasó por nosotros. (V. 9, 1)
- …fue tanto lo que sentí,,,
- …de lo mal que había agradecido aquellas llagas…
- …que el corazón me parece se me partía…
- …y arrojéme cabe él con grandísimo derramamiento de lágrimas…
- …suplicándole me fortaleciese ya de una vez…
- …para no ofenderle… (V. 9, 1)
- Mas esta postrera vez de esta imagen que digo me parece me aprovechó más, porque estaba ya muy desconfiada de mi y ponía toda mi confianza en Dios… (V. 9, 3)
- …me aprovechó porque fue mejorando mucho desde entonces… (V. 9, 4)
Efectos de la pedagogía de Dios
- Era muy devota de la gloriosa Magdalena, y muy muchas veces, pensaba en su conversión, en especial cuando comulgaba; que, como sabía estaba allí cierto el Señor dentro de mí, poníame a sus pies, pareciéndome no eran de desechar mis lagrimas… (V. 9, 2)
- … ganó mucho mi alma, porque comencé a tener oración sin saber qué era, y ya la costumbre tan ordinaria me hacía no dejar esto… (V. 9, 4)
- … considerando en el amor que me tenía, tornaba a animarme, que de su misericordia jamás desconfié, de mí, muchas veces (V. 9, 7)
- Háceme estar temerosa lo poco que podía conmigo, y cuan atada me veía para no determinar o darme del todo a dios (V. 9, 7)
- Comenzóme a crecer la afición de estar más tiempo con él y a quitarme de los ojos las ocasiones… (V, 9, 9)
- No me parece acababa de disponerme a quererle servir, cuando su Majestad me comenzaba a tornar a regalar… granjeaba el Señor conmigo que yo las quisiese recibir… gustos y regalos (V. 9, 9)
- Harto me parece hacía su piedad, y con verdad hacía mucha misericordia conmigo, en consentirme delante de sí y traerme a su presencia que veía yo, si tanto no la procurara, no viniera (V. 9, 9)
- No cure de humildades que hay, de que piensa tratar, que les parece humildad no entender que el Señor les va dando dones… entendamos bien, bien, como ello es, que nos lo da Dios sin ningún merecimiento nuestro, y agradezcámoslo a su Majestad porque si no conocemos que recibimos, no despertamos a amar (V. 10, 4)
- He aquí una joya que, acordándonos que es dada y ya la poseemos, forzado convida a amar, que es todo el bien de la oración fundada sobre humildad (V. 10, 5)
- …es condición las da el Señor: que, si no usamos bien del tesoro y de gran estado en que nos pone, nos lo tornará a quitar y quedarnos hemos muy más pobres, y dará su Majestad las joyas a quien luzca y aproveche con ellas a sí y a los otros (V. 10, 6)
Trato de Dios por la oración centrada en Jesús
- Tenía este modo de oración
- o … procuraba representar a Cristo dentro de mí, y hallábame mejor, a mi parecer, de las partes adonde le veía más solo. Parecíame a mí que, estando solo y afligido, como persona necesitada me había de admitir a mí…
- o … en especial me hallaba muy bien en la oración del Huerto: allí era mi acompañarle, pensaba en aquel sudor y aflicción que allí había tenido, si podía, deseaba limpiarle aquel tan penoso sudor,…
- o Mas acuérdame que jamás osaba determinarme a hacerlo, como se me representaban mis pecados tan graves;
- o Estábame allí lo más que me dejaban mis pensamientos con él, porque eran muchos los que me atormentaban. (V. 9, 2)
- o Este modo de proceder sin discurso del entendimiento… en aprovechando, aprovecha mucho, porque es en amor… (V. 9, 5)
- o Yo solo podía pensar en Cristo hombre… (V. 9, 6)
- Acaeciame en esta representación que hacía de ponerme cabe Cristo, que he dicho, y aun algunas veces leyendo, venirme a deshora un sentimiento de la presencia de Dios que en ninguna manera podía dudar que estaba dentro de mi o yo toda engolfada en él.
- o Suspende el alma de suerte que toda parecía estar fuera de sí;
- o Ama la voluntad, la memoria me parece está casi perdida, el entendimiento no discurre, a mi parecer, mas no se pierde, mas, como digo, no obra, sino está como espantado de lo mucho que entiende, porque quiere Dios entienda que de aquello que su Majestad le representa ninguna cosa entiende.
- o Primero había tenido muy continua una ternura que en parte algo de ello me parece se `puede procurar;
- o Un regalo que ni bien es todo sensual ni bien es espiritual. Todo es dado de Dios;
- o Mas parece para esto nos podemos mucho ayudar con considerar nuestra bajeza y la ingratitud que tenemos con Dios, lo mucho que hizo por nosotros, su Pasión con tan graves dolores, su vida tan afligida;
- o En deleitarnos de ver sus obras, su grandeza, lo que nos ama;
- o Otras muchas cosas, que quien con cuidado quiere aprovechar tropieza muchas veces en ellas aunque no ande con mucha advertencia.
- o Si con esto hay algún amor, regálase el alma, enternécese el corazón viene lagrimas;
- o Algunas veces parece las sacamos por fuerza, otras el Señor parece nos lo hace para no podernos resistir;
- o Parece nos paga su Majestad aquel cuidado con un don tan grande como es el consuelo que da a un alma ver que llora por tan gran Señor, y no me espanto, que le sobra la razón de consolarse.
- o Regálase allí, huélgase allí. (V. 10. 1)
- Por más claro que yo quiera decir estas cosas de oración, será bien oscuro para quien no tuviere experiencia (V. 10, 9)
* * *
…sabe mi Señor que no pretendo otra cosa en esto, sino que sea alabado y engrandecido un poquito, de ver que un muladar tan sucio y de mal olor hiciese huerto de tan suaves flores…
sabe lo que soy, con más claridad que aquí me lo ha dejado decir… (V. 10, 9)
Para reflexionar y compartir
1. ¿Qué elementos puedo descubrir en la santa madre en mi proceso de fe en Dios?
2. ¿C.omo experimento en mi vida de carmelita la pedagogía de dios como trato?
3. ¿Cómo ha sido mi camino orante? ¿Qué modos de oración teresiana he experimentado en mi vida que me han comunicado verdades para entender lo que Dios quiere de mí?
4. ¿Estoy en la encrucijada de seguir a Dios o el mundo? ¿Qué me enseña Teresa para determinarme en el camino del amor-amistad?
5. ¿Cómo acompaño-educo en la pedagogía de Dios en la comunidad teresiana? ¿Qué despierta en nosotros la experiencia de Dios en Teresa de Jesús?
MONASTERIO DE CARMELITAS DESCALZAS DE SAN JOSE
Y SANTA TERESA.
PUEBLA
27 de diciembre 1604
La Madre Ana de Jesús Núñez y su hermana Beatriz llegaron de Andalucía, para reunirse en Veracruz con un hermano suyo. Al morir éste, la Madre Ana de Jesús decidió hacer vida retirada, dirigida por el…
MONASTERIO DE CARMELITAS DESCALZAS DE SAN JOSE.
México -TLACOPAC
1 de marzo1616
El Señor Arzobispo de esta ciudad Fr. Juan Pérez de la Serna y el Señor Juan Luis de Rivera, fueron los instrumentos de que Dios se valió para esta fundación. El primero hizo el voto de fundar un Carmelo y el…
MONASTERIO DE CARMELITAS DESCALZAS DE SANTA TERESA DE JESUS.
GUADALAJARA
20 de mayo1695
Se inició la construcción de nuestro convento de Santa Teresa de Jesús en el año 1690, siendo inaugurado y elegido Canónicamente el 20 de Mayo de 1695. Vinieron como fundadoras seis religiosas provenientes del monasterio de Santa Teresa de…


















